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| laberinto de espejos, Charlie Chaplin El circo (1928) |
La Nobleza está en declive, en estos tiempos modernos el pueblo duda de la divinidad de mi mando (piensa).
El Rey de Escotoma cree que sus súbditos están perdiendo la fe. No se fía, piensa que sus sirvientes le engañan y le adulan solo porque le tienen miedo y él, que siempre ha sido un hombre justo y sabio, necesita tener la seguridad de que sigue siendo el más admirado, respetado, querido y merecedor de todo el reino.
Para asegurarse de que sus pensamientos son ciertos ha encargado a su doncel que busque entre los plebeyos al mejor orfebre y le ordene construir un auténtico Espejo de la Verdad para poder hacer su consulta, solo así se podrá saber ciertamente si él es el más querido y respetado.
En el caso de que el asistente y el orfebre no cumplan correctamente con el cometido serán castigados y encerrados en las mazmorras para siempre.
A los pocos días el lacayo transportó hasta al aposento palaciego un marco envuelto en paños de algodón, con el deseo cumplido de su Amo y Señor, y reclinándose humildemente le dijo a su Majestad que un delicado y precioso metal lustrado con plumas de Henu será el que le mostrará la respuesta auténtica.
Para evitar cualquier contaminación de luz el espejo se ha pulido en total oscuridad y se ha evitado que pudiera reflejar nada anteriormente, la pureza del espejo es total.
Solo hay una oportunidad y solo una, solo será única y completamente válida la primera respuesta, por ello, para obtener la verdad más verdadera el Soberano deberá realizar la pregunta antes de abrir la tela que lo cubre.
El Rey, seguro de su divinidad quiso hacer la prueba definitiva frente a la plaza real para que todo el pueblo pudiera ser testigo de su certeza.
El Monarca así lo hizo y con el metal envuelto en sus manos salió al balcón del palacio y colocándolo en frente dijo:
-¡Espejo, muéstranos la cara del hombre designado por Dios para dirigir este Reino!
El Rey, dudoso, retiró suavemente el lienzo y entreabriendo los ojos vio reflejada en el espejo la imagen de su propio rostro.
-¡Sí!- gritó.
-Soy yo, el designado por los dioses. Sí, ahora todos lo sabéis nos lo ha mostrado este espejo que es el auténtico Espejo de la Verdad.
Giró el espejo para que todos pudieran ver la imagen de él y entonces todos los asistentes menos el rey vieron que era la imagen del pueblo la reflejada en el metal pulido con plumas de Henu, pero claro, solo la primera imagen que el espejo hubiese mostrado era la auténtica.
El Rey cubrió nuevamente la Lámina de la Verdad, ahora él podía creer a los cortesanos, sabía que le respetaban y no por miedo, ahora todo el pueblo podía estar satisfecho, ahora la servidumbre podía recuperar la fe en su regente y así, todos podrán volver a dormir tranquilos y sin miedo.
Henu egipcio: un ave en forma de garza, a veces con cabeza humana
Escotoma: es una zona de ceguera parcial, temporal o permanente.

Con un espejo así, nuestro "Emérito" seguiría reinando y todos estaríamos tan contentos......
ResponderEliminarAsí es amigo Vicente y así está siendo desde hace mucho tiempo
ResponderEliminarOle mi hermano.
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